- Paola Camacho Rodríguez
- Salud y Bienestar
- 1 Likes
- 39 Vistas
- 0 comments
Cuando tienes una cirugía programada, es normal comenzar a pensar en todos los detalles: qué llevar, cómo organizar tus días posteriores y qué cuidados seguir. Pero también puede ser un buen momento para mirar hacia adentro y preguntarte:
¿Cómo está mi alimentación? ¿Qué nutrientes forman parte de mi rutina? ¿Qué suplementos consumo actualmente?
La respuesta no consiste en comenzar a tomar muchos productos antes de una cirugía.
Consiste en informarte, organizar tu rutina y consultar con tu equipo médico antes de realizar cualquier cambio.
La preparación comienza mucho antes de la cirugía
Una alimentación variada y suficiente forma parte de una rutina equilibrada.
Antes de una cirugía plástica, no se trata de comenzar una dieta extrema ni de intentar modificar tu alimentación de manera repentina. Se trata de prestar atención a lo que ya forma parte de tu día a día.
Puedes comenzar revisando aspectos como:
- La variedad de alimentos que consumes.
- Tu consumo habitual de proteínas.
- La presencia de frutas y verduras.
- Tu hidratación.
- Tus horarios de alimentación.
- Los suplementos que consumes actualmente.
La suplementación puede complementar la ingesta dietética, pero no sustituye una alimentación equilibrada. Esta es precisamente la finalidad que COFEPRIS reconoce para los suplementos alimenticios.
¿Y qué pasa con los suplementos?
Si ya consumes suplementos, este es un buen momento para conocer exactamente qué estás tomando.
No solamente el nombre del producto, sino sus ingredientes, cantidades por porción y forma de uso.
Antes de una cirugía, es especialmente importante compartir esta información con tu cirujano y con el equipo médico que llevará tu procedimiento.
Esto incluye vitaminas, minerales, productos de origen vegetal, proteínas, aminoácidos y cualquier otro suplemento que forme parte de tu rutina.
No asumas que por ser un suplemento alimenticio debe continuarse hasta el día de la cirugía.
Dependiendo del producto, sus ingredientes, los medicamentos que utilices y las características del procedimiento, tu equipo médico puede indicarte qué hacer.
Colágeno hidrolizado: conoce lo que estás incorporando a tu rutina
El colágeno forma parte de diferentes estructuras del organismo y el colágeno hidrolizado es una forma de péptidos de colágeno utilizada en suplementación.
Si ya forma parte de tu alimentación, es importante conocer qué aporta el producto y cómo se integra dentro de tu ingesta habitual.
En una preparación nutricional responsable, el objetivo no es presentar el colágeno como un producto para “preparar la piel”, “mejorar una cicatriz” o “acelerar la recuperación”.
La conversación debe comenzar desde la nutrición:
¿Qué contiene? ¿Cuánto aporta? ¿Cómo forma parte de mi alimentación?
Esto permite entender mejor el lugar que ocupa un suplemento dentro de una rutina, sin convertirlo en una promesa relacionada con el procedimiento quirúrgico.
Vitamina C: un nutriente que vale la pena conocer
La vitamina C puede encontrarse en diferentes alimentos, especialmente frutas y verduras, y también puede formar parte de suplementos alimenticios.
Al revisar tu alimentación antes de una cirugía, conocer el aporte de vitamina C es una oportunidad para observar si tu dieta incluye fuentes variadas de este nutriente.
En el caso de un suplemento, también es importante revisar la cantidad que aporta por porción y sus demás ingredientes.
Una fórmula como VITA-C300 puede formar parte de una conversación sobre suplementación, pero su incorporación antes de una cirugía debe revisarse individualmente con el profesional responsable de tu atención.
La clave está en conocer el nutriente, conocer el producto y conocer tu propio contexto.
Magnesio: parte de una rutina que también merece atención
El magnesio es un mineral que forma parte de numerosos alimentos y también puede incorporarse mediante suplementos alimenticios.
Existen diferentes formas de magnesio utilizadas en suplementación, como el glicinato de magnesio.
Si el magnesio forma parte de tu rutina, conocer qué presentación utilizas y cuánto aporta por porción es tan importante como conocer el resto de los productos que consumes.
Por ejemplo, MAG-100 aporta magnesio en forma de glicinato.
Pero antes de una cirugía, el objetivo no debería ser comenzar a utilizarlo simplemente porque se acerca el procedimiento.
Primero hay que considerar tu rutina actual y las indicaciones de tu equipo médico.
Proteínas y aminoácidos: revisa tu alimentación antes de pensar en añadir más
La proteína es otro elemento importante de la alimentación.
Puede encontrarse en alimentos como huevo, pescado, carne, lácteos y leguminosas, entre otras fuentes.
Algunos suplementos también pueden aportar proteínas o aminoácidos.
Por eso, antes de pensar en añadir un producto a tu rutina, conviene observar primero qué estás obteniendo de tu alimentación habitual.
La pregunta no siempre es:
“¿Qué suplemento debería tomar?”
A veces es:
“¿Cómo está construida mi alimentación actualmente?”
Y a partir de ahí, junto con un profesional de salud cuando corresponda, valorar si existe algún suplemento que tenga sentido dentro de tu rutina.
No todos los suplementos se manejan igual antes de una cirugía
Este punto es especialmente importante.
Que un suplemento sea popular, natural o que forme parte de tu rutina desde hace meses no significa que deba mantenerse automáticamente antes de una cirugía.
Ingredientes como resveratrol, silimarina, vitaminas, minerales, aminoácidos y otros componentes deben comunicarse al equipo médico.
Si utilizas productos como RESVE-250, SYL-450, HMB, MAG-100, VITA-C300 o COLÁGENO HIDROLIZADO, lo recomendable es llevar la información de cada producto a tu valoración preoperatoria.
Tu equipo médico podrá determinar, de acuerdo con tu procedimiento y situación particular, qué productos deben mantenerse, modificarse o suspenderse.
No hagas estos cambios por tu cuenta.
El descanso también forma parte de la preparación
Prepararte para una cirugía no consiste únicamente en alimentación y suplementos.
Tu rutina de descanso también merece atención.
En lugar de buscar una fórmula o suplemento que prometa “dormir mejor”, puede ser mucho más útil revisar primero los hábitos que rodean tu descanso:
- Mantener horarios relativamente constantes.
- Reducir estímulos antes de dormir.
- Organizar tus actividades del día.
- Procurar un ambiente adecuado para descansar.
- Evitar realizar cambios extremos justo antes de la cirugía.
Si utilizas algún suplemento relacionado con tu rutina nocturna, coméntalo también con tu equipo médico.
El descanso es parte de tu rutina; los suplementos son solamente uno de los elementos que pueden formar parte de ella.
¿Qué deberías hacer antes de tu cirugía?
Una preparación informada puede comenzar con algo muy sencillo:
1. Haz una lista de todo lo que consumes
Incluye medicamentos, vitaminas, suplementos, productos de origen vegetal y cualquier otro producto de uso habitual.
2. Revisa las etiquetas
Conoce los ingredientes y la cantidad por porción de cada suplemento.
3. Comparte esta información con tu equipo médico
No omitas ningún producto simplemente porque sea “natural” o porque sea de venta libre.
4. No comiences una rutina nueva por tu cuenta
Una cirugía no es el momento para experimentar con múltiples productos.
5. Sigue las indicaciones preoperatorias
Tu cirujano y el equipo de salud que lleva tu procedimiento deben ser quienes indiquen qué hacer con medicamentos, alimentos, líquidos y suplementos.
Prepararte no significa tomar más
Este probablemente sea el mensaje más importante de todo el artículo.
Cuando se acerca una cirugía plástica, es fácil encontrar en internet listas de vitaminas, suplementos y productos que prometen preparar el cuerpo para el procedimiento.
Pero más productos no significa necesariamente una mejor preparación.
Una preparación responsable comienza por conocer tu alimentación, mantener una rutina equilibrada, informar a tu equipo médico sobre lo que consumes y seguir las indicaciones específicas para tu procedimiento.
Los suplementos pueden complementar la ingesta dietética, pero no deben presentarse como productos para prevenir, tratar o rehabilitar complicaciones quirúrgicas. COFEPRIS señala expresamente que atribuir ese tipo de propiedades a suplementos forma parte de las prácticas publicitarias que deben evitarse.
Una cirugía también se prepara con información
Si estás por someterte a una cirugía plástica, este puede ser un buen momento para conocer mejor tu propia rutina.
- Qué comes.
- Qué suplementos utilizas.
- Qué ingredientes contienen.
- Qué cantidades aportan.
Y, sobre todo, qué indicaciones debes seguir antes de tu procedimiento.
El objetivo no es crear una rutina perfecta ni llenar tu alimentación de productos.
Es llegar a tu cirugía con información clara, una alimentación adecuada a tus necesidades y una comunicación abierta con el equipo médico que llevará tu procedimiento.
En Suplementos Miguel Soto creemos que conocer lo que consumes también es parte de elegir responsablemente.
Porque prepararte no significa tomar más.
Significa informarte mejor.
Conoce nuestras fórmulas.
Comentarios (0)