- Paola Camacho
- Salud y Bienestar
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Colágeno, vitaminas, antioxidantes, productos para el cuidado personal… durante años, gran parte de la comunicación alrededor de los suplementos se ha dirigido principalmente a ellas.
Pero existe una realidad que vale la pena recordar:
Los suplementos no tienen género.
Tanto hombres como mujeres pueden incorporar suplementos alimenticios a su rutina cuando estos complementan adecuadamente su alimentación y responden a sus necesidades.
¿Por qué existe la idea de que los suplementos son principalmente para mujeres?
La relación probablemente tiene mucho que ver con la manera en que históricamente se ha comunicado la industria de los suplementos.
Conceptos como cuidado de la piel, cabello, belleza o apariencia han estado muy presentes en la publicidad dirigida a mujeres.
Mientras tanto, los hombres suelen encontrar una comunicación más relacionada con:
- Entrenamiento.
- Rendimiento físico.
- Proteína.
- Desarrollo muscular.
- Deporte.
Esto ha creado una percepción equivocada: que los suplementos relacionados con el cuidado personal son principalmente femeninos, mientras que los relacionados con fuerza y actividad física son masculinos.
Pero la realidad es mucho más amplia.
Hombres y mujeres comparten muchas necesidades
El organismo de hombres y mujeres necesita nutrientes esenciales para realizar sus funciones normales.
Ambos necesitan proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes provenientes principalmente de una alimentación adecuada.
Ambos pueden beneficiarse de mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, descansar y cuidar sus hábitos.
Y ambos pueden encontrar situaciones en las que un suplemento alimenticio sea un complemento adecuado dentro de su rutina.
La diferencia no está en que un suplemento sea “para hombres” o “para mujeres”.
La pregunta más importante es:
¿Tiene sentido para las necesidades de esta persona?
El colágeno también es para hombres
Uno de los mejores ejemplos es el colágeno.
Muchas veces se relaciona inmediatamente con mujeres y con rutinas de belleza.
Sin embargo, el colágeno forma parte de diferentes estructuras del organismo, por lo que no es un ingrediente exclusivo de un sexo.
Un hombre también puede incorporar colágeno hidrolizado a su alimentación como parte de una rutina de suplementación.
La decisión debería depender de sus objetivos, alimentación y necesidades, no de su género.
El magnesio tampoco tiene género
Lo mismo sucede con minerales como el magnesio.
El magnesio participa en funciones normales del organismo relacionadas, entre otras, con el funcionamiento del sistema nervioso y muscular y el metabolismo energético.
Estas funciones no son exclusivas de hombres o mujeres.
Por eso, un suplemento como MAG-100 puede formar parte de una rutina tanto masculina como femenina, siempre considerando las indicaciones de consumo y las necesidades individuales.
Cuidar la masa muscular tampoco es solo cosa de hombres
Aquí ocurre algo interesante.
Durante mucho tiempo, hablar de músculo y fuerza se relacionó principalmente con los hombres y el entrenamiento deportivo.
Pero la masa muscular es importante para todos.
Hombres y mujeres necesitan sus músculos para caminar, subir escaleras, mantener una postura, realizar actividades cotidianas y mantenerse físicamente activos.
Con el paso del tiempo, prestar atención a la alimentación y al movimiento puede adquirir todavía mayor importancia.
Por eso, ingredientes como el HMB tampoco deberían entenderse exclusivamente como productos para deportistas o para hombres.
Entonces, ¿los hombres necesitan los mismos suplementos que las mujeres?
No necesariamente.
Y aquí está uno de los puntos más importantes.
Decir que hombres y mujeres pueden consumir suplementos no significa que ambos necesiten exactamente los mismos productos o las mismas cantidades.
Las necesidades nutricionales pueden variar de una persona a otra debido a diferentes factores:
- Edad.
- Alimentación.
- Actividad física.
- Estilo de vida.
- Necesidades nutricionales particulares.
- Etapa de vida.
Por eso, elegir suplementos debería comenzar por conocer qué se busca complementar y no simplemente por elegir productos etiquetados como “para hombre” o “para mujer”.
¿Por qué separar los suplementos por género?
En algunos casos, existen productos formulados considerando necesidades nutricionales específicas.
Sin embargo, muchas veces la división entre productos “masculinos” y “femeninos” también responde a una estrategia de comunicación o posicionamiento.
Un suplemento de vitamina C, magnesio o colágeno no se convierte automáticamente en un producto femenino simplemente porque su publicidad esté dirigida a mujeres.
El ingrediente no cambia dependiendo de quién lo consume.
Lo que cambia es la necesidad de cada persona.
La suplementación debería hablar de personas, no de estereotipos
Quizá sea momento de cambiar la pregunta.
En lugar de:
“¿Este suplemento es para hombres o para mujeres?”
Podríamos preguntarnos:
“¿Qué estoy buscando complementar y este producto tiene sentido para mí?”
Esta forma de pensar permite tomar decisiones más informadas y evita consumir productos únicamente porque están de moda o porque están dirigidos a nuestro género.
Cuidarse tampoco tiene género
Cuidar la alimentación.
Mantenerse activo.
Prestar atención a la masa muscular.
Incorporar nutrientes adecuados.
Descansar.
Ser constante.
Todos son hábitos que pueden formar parte del cuidado tanto de hombres como de mujeres.
La suplementación puede acompañar estos hábitos cuando resulta adecuada, pero nunca sustituirlos.
La calidad no depende de quién lo consume
Un suplemento de calidad debería poder evaluarse por su composición, sus ingredientes, las cantidades que aporta, sus indicaciones y la información que proporciona.
No por si el envase es rosa, azul o está dirigido a determinado género.
Porque elegir un suplemento debería ser una decisión basada en información, no en estereotipos.
Hombres y mujeres pueden elegir cuidarse
La suplementación no pertenece a un género.
Pertenece a una rutina de cuidado en la que cada persona debe considerar sus propias necesidades.
Colágeno, magnesio, vitamina C, HMB, antioxidantes y otros nutrientes pueden formar parte de diferentes rutinas, siempre entendiendo qué aporta cada producto y cómo puede complementar la alimentación.
Al final, no se trata de elegir suplementos “para hombres” o “para mujeres”.
Se trata de elegir con criterio.
En Miguel Soto creemos que una buena elección comienza con información, calidad y experiencia.
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